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Desmantelada una red de explotación sexual en Burgos, con cuatro detenidos y siete mujeres liberadas

La organización hispano colombiana captaba a las víctimas en Colombia aprovechándose de su situación de precariedad económica y con falsos ofrecimientos laborales

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Ricardo Ordóñez / ICAL. El subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente Fernández (D), junto con el inspector jefe y jefe accidental de la Comisaría Provincial, Antonio Eloy Ladrón Palacios (I), y la jefa de la Brigada de Extranjería de Burgos, Ana Mélida (C), presentan una operación policial

 

Efectivos de la Brigada de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional desmantelaron una red dedicada a la explotación sexual en pisos particulares de Burgos capital, tras la detención de cuatro personas y siete mujeres liberadas.

Se trata de una operación policial de la que dieron cuenta hoy el subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente, junto con el inspector-jefe, jefe accidental de la Comisaría Provincial de Burgos, Antonio Eloy Ladrón, y la jefa de la Brigada Policial de Extranjería y Fronteras de Burgos, Ana Mélida.

En este sentido, según relató Mélida, tras varios meses de investigación, el pasado 17 de junio, agentes de la Policía Nacional de Burgos procedieron a la detención de cuatro individuos, dos hombres con iniciales J.I.J.G. de 26 años, J.F.G.R de 39 años y dos mujeres con iniciales Z.M.T. de 44 años y G.F.B. de 32 años, como presuntos autores de los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, contra los derechos de los trabajadores, de delitos relativos a la prostitución, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y pertenencia a organización criminal.

La investigación policial, que comenzó a finales de 2019 pero, según reconoció se vio paralizada por la crisis del COVID-19, surgió por varios testimonios de algunas víctimas. Éstas, aunque son mayores de edad, dijo, se sitúan entre los “veintipico años y los treinta”. Además, precisó que “hay más investigaciones abiertas en esta misma línea”.

La organización hispano colombiana captaba a las víctimas en su país de origen, Colombia, aprovechándose de su situación de precariedad económica y con falsos ofrecimientos laborales, les pagaban el viaje a España, con lo que les generaban una deuda, obligándoles a ejercer la prostitución para pagar la deuda contraída.

Como consecuencia de esa deuda que nunca acababan de pagar, las víctimas se veían obligadas a “trabajar” para evitar las amenazas que pesaban sobre ellas mismas y que consistían en perjudicarlas gravemente, ampliando y dirigiendo también estas amenazas a los familiares que tenían en su país.

La investigación y seguimiento de esta actividad ilícita que se desarrollaba en pisos en régimen de alquiler repartidos por la ciudad de Burgos, se vio dificultada en gran medida por la frecuencia con que la organización trasladaba a las víctimas de un piso a otro, con el claro objetivo de evitar una posible acción policial.

Finalmente, la operación culminó con la detención de todos los miembros de la organización, que finalizadas las diligencias oportunas, pasaron a disposición de la autoridad judicial, que dispuso el ingreso en prisión de todos ellos. Se pudo liberar a siete mujeres de nacionalidad extranjera víctimas de explotación, a las que proporcionaron todos los servicios y recursos de atención y protección especializados disponibles para garantizar su seguridad.

En cuanto a la proliferación de los pisos de alquiler en los que se ejerce, Mélida señaló que al ser pisos de alquiler, salvo alguna denuncia por parte de algún vecino o hecho similar que pueda llamar la atención, esta práctica otorga “una independencia importante al delincuente a la hora de cometer el delito porque no sabes si en esa casa está coaccionando o no a las mujeres a ejercer la prostitución”.

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