Conecta con nosotros

Castilla y León pierde 2.700 jóvenes en un año y sólo el 17% de los que se quedan logran emanciparse, según el Observatorio del Consejo de la Junventud

Uno de cada diez con entre 30 y 34 reside en la Comunidad de Madrid

Publicado

el

Brágimo / ICAL . El la presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León, Sandra Ámez; y el vicepresidente del Consejo de la Juventud de España, Adriá Junyent, presentan los datos de Castilla y León del segundo semestre de 2019 del Observatorio de Emancipación

 

Castilla y León perdió 2.700 jóvenes en tan solo un año y solo el 16,9 por ciento de las personas que permanecieron en la Comunidad, comprendidas entre los 16 y 29 años, consiguieron emanciparse y residir en un hogar independiente, donde la edad media se estanca en los 29 años, cifra muy similar al ámbito nacional, según los datos del segundo semestre de 2019 del Observatorio de Emancipación elaborado por el Consejo de la Juventud.

En relación a la movilidad residencial de este tipo de población, durante el año pasado, el 11,9 por ciento de todas las personas jóvenes empadronadas en la Comunidad tenían su residencia legal en una provincia distinta a la que nacieron. Además, el 16,2 por ciento de las personas con origen en la Comunidad residían en una provincia distinta a la de nacimiento.

Tal es así que, una de cada diez personas de Castilla y León, que ahora tienen edades entre los 30 y 34 años, reside en la Comunidad de Madrid, zona principal donde viven o vivirán los ciudadanos de la región que deciden marcharse. Aun así, la población de Castilla y León se distingue por su elevado nivel de estudios, dado que el 28,5 por ciento cuenta con formación superior y más de la mitad de este rango de edad ya ha alcanzado ese nivel educativo, dato que se rebaja hasta el 41 por ciento a nivel nacional.

Debido a estos datos, la presidente del Consejo de la Juventud de Castilla y León, Sandra Ámez, dejó claro que esta Comunidad “tiene a la juventud mejor formada, pero pierde cada año talentos a otras regiones por la precariedad laboral, dado que tan sólo 7 de cada 100 poseen un contrato indefinido”.

Aseguró que “es fundamental que se apueste por la gente joven y que se planteen medidas concretas para romper con todos los problemas estructurales que se repiten generación tras generación y lograr que las personas jóvenes puedan quedarse en su tierra”.

 

Empleo y pobreza

La población joven de Castilla y León registraba exactamente la misma tasa de empleo que se daba en el conjunto de España, un 41,1 por ciento. No obstante, el contraste aparece cuando se observa la tasa de paro que ha continuado subiendo en el último año hasta situarse en el 20,4 por ciento, principalmente porque empezaron a incorporarse al mercado laboral personas jóvenes que, por el momento, no encontraron un empleo y, por consiguiente, también ha aumentado la tasa de actividad.

En cuanto a la tipología de los contratos firmados por la población entre 16 y 29 años, la contratación laboral se ha concentrado fundamentalmente en la modalidad hegemónica de los contratos temporales, siendo estos el 92,9 por ciento, frente al 7,1 por ciento de contratos indefinidos.

Sin dejar de lado los términos de pobreza y exclusión social, entre 2018 y 2019, aumentó la proporción de personas jóvenes trabajadoras que son pobres en Castilla y León, hasta situarse en el 13,2 por ciento, siendo el salario mensual neto que percibía una persona joven en la comunidad en 2019 era inferior a la media estatal, de apenas 891,55 euros al mes.

Respecto al acceso de la población joven a la vivienda, los datos del estudio reflejan que comprar o alquilar una vivienda para una persona joven no resultaría viable en el supuesto de contar solamente con el apoyo de un único salario, ya que siempre comportarían rebasar el umbral del 30 por ciento de endeudamiento inicial, es decir, el 58,3 por ciento en el alquiler y el 41 por ciento en la compra.

 

Lo + visto

Pin It on Pinterest