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Defensa de la Sanidad Pública critica el “abandono” de las residencias en la primera ola pero valora la “rapidez” de la Junta al adoptar confinamientos

El promedio de la puntuación obtenida por la actuación de las administraciones sanitarias autonómicas fue un suspenso

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La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública criticó hoy el “abandono” de las residencias por parte de las administraciones de Castilla y león desde el punto de vista sanitario pero valoró la “rapidez” de la Junta al adoptar medidas “drásticas” de confinamiento durante la primera oleada de la pandemia del COVID-19.

Un estudio de esta organización sobre la actuación de las distintas comunidades ante la primera oleada de la pandemias, hasta la aprobación del Real Decreto Ley de nueva normalidad el 25 de junio, recoge que las residencias fueron un “foco importante” de contagios en todos los territorios, especialmente Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Cataluña. “No se apreciaron diferencias según su titularidad aunque la mayoría de las que figuran como de titularidad pública en realidad están gestionadas por empresas privadas (concesiones)”, precisó.

Además, se constataron diferencias según el número de internos (las que tienen un mayor número se vieron más afectadas) y su ubicación geográfica (mayores problemas en las que están en centros urbanos respecto a las que se encuentran en el área rural). Por otro lado, las comunidades que impidieron salir a los internos para recibir atención sanitaria como fue el caso de Madrid tuvieron una situación “más dramática”.

El promedio de la puntuación obtenida por la actuación de las administraciones sanitarias autonómicas fue un suspenso, con un 3,92 (rango de 1 a 7). La mejor puntuación, según las asociaciones en defensa de la sanidad pública, recayó en Extremadura y la peor, la Comunidad de Madrid. Sólo cuatro comunidades autónomas superaron el aprobado (Extremadura 7, Murcia 6,5, Asturias 6 y Valencia 5,5) mientras que el resto suspendió.

Respecto a las causas que provocaron una peor o mejor situación comparativa de las comunidades en comparación con la media del país, la Federación enumeró algunos factores como la densidad de la población y su movilidad, así como el porcentaje de trabajadores sanitarios infectados. También ayudaron factores climatológicos (las comunidades menos afectadas tenían un clima mas caluroso) y una población menos envejecida y/o más dispersa.

Un aspecto destacado en la primera oleada fue la escasez y/o ausencia de EPIs en prácticamente todas las comunidades autónomas (un factor que se retroalimenta con la incidencia, a mayor incidencia más ausencia de EPIs, y a mayor ausencia de EPIs mayor incidencia). Finalmente, la mala situación de las residencias fue un factor común en todas ellas, según el informe.

También hay consenso en la existencia de una situación previa que influyó en una respuesta adecuada ante la pandemia. De manera generalizada, un deterioro de la Atención Primaria, los recortes en centros sanitarios, especialmente de personal, dispositivos de Salud Pública “debilitados” y “ausentes” y la privatización de muchos servicios sanitarios lo que favoreció la fragmentación de los servicios y una respuesta descoordinada. También cita un sistema de residencias “inapropiado” y con escaso o nulo control, y la ausencia de almacenes de reservas estratégicas de material sanitario.

En cuanto a la actuación de las administraciones sanitarias autonómicas destacan como negativas la tardanza en actuar y la falta de refuerzo de la Atención Primaria que hizo que la respuesta sanitaria se centrara demasiado en los hospitales; retraso en la aplicación de test diagnósticos en algunos territorios, demoras en los resultados de los mismos y ausencia e insuficiencia de sistemas de rastreo, junto a la desconexión entre el sistema de Salud Pública y la Atención Primaria, además del abandono de las residencias desde el punto de vista sanitario como ocurrió en Madrid y Castilla y León.

La Federación subrayó la importancia de tener una evaluación de los problemas que se presentaron en la respuesta sanitaria ante la primera oleada de la pandemia, y así poder extraer conclusiones para abordar la segunda que ya está presente en el país.

 

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