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La Junta asegura que la tragedia de Notre-Dame le “pilla trabajando” de forma intensa en la conservación de su patrimonio

El director general acude a la reunión extraordinaria del Ministerio para abordar el estado de los planes de salvaguarda de bienes culturales ante emergencias

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Juan Lázaro / ICAL El director general de Patrimonio Cultural, Enrique Saiz, asiste al Consejo Extraordinario de Patrimonio Histórico.

 

El director general de Patrimonio Cultural de la Junta advirtió hoy de que la Comunidad “no está exenta de riesgo” ante posibles catástrofes, como la que aconteció el pasado 15 y 16 de abril con el incendio de la catedral de Notre-Dame, donde se perdió la aguja central del templo, y buena parte de su patrimonio artístico se vio afectado.

Sin embargo, Enrique Saiz matizó que, si bien este tipo de tragedias “nos hacen reflexionar” a las administraciones competentes en materia de conservación, “en Castilla y León nos pilla trabajando” ya que se viene realizando un “trabajo muy intenso” en materia de conservación preventiva, informó.

El director general hizo estas manifestaciones a los medios de comunicación momentos antes de asistir a la reunión extraordinaria del Consejo de Patrimonio Histórico que convocó el Ministerio de Cultura para abordar, entre otras cuestiones, el estado de los planes de salvaguarda de bienes culturales ante emergencias como esta. Unos planes que se enmarcan dentro del Plan Nacional de Emergencias y Gestión de Riesgos en el Patrimonio Cultural, aprobado en el Consejo celebrado en Mahón en marzo de 2015.

Saiz puso en valor el trabajo desarrollado por la administración regional en este ámbito de cara a la conservación y prevención de las 12 catedrales que ostenta la Comunidad, en las que se han invertido más de 60 millones de euros. A fecha de 2019 “la situación es buena” incidió, ya que estos 12 monumentos, cinco de ellos con un reconocimiento especial de la Unesco (Burgos, León, Segovia Salamanca y Ávila), “cuentan con sistemas de gestión y de detección de incendios y control de este tipo de situaciones”.

Pero más aún, según matizó, algunas cuentan con estrategias más avanzadas como “sistemas de monitorización” que “no son sistemas pasivos, sino que nos informan continuamente de cómo se están comportando estos grandes monumentos ante los riesgos de emergencias, y también ante condiciones ambientales o en materia de comportamiento estructural” por medio de chips y detectores.

 

Cuidado integral

No obstante, Enrique Saiz defendió que la conservación del Patrimonio “tiene que tener un carácter integral” ya que se trata de edificios que “son grandes museos y grandes piezas muy complejas”. Es por eso que Castilla y León constituyó en el año 2016 una unidad específica de emergencias para el patrimonio “que trabaja en tres frentes: prevención, comportamiento y actuación ante emergencias, y la formación del personal que gestiona el patrimonio”.

Una iniciativa que expuso durante este encuentro de responsables autonómicos y Ministerio por considerarla “pionera” en la conservación del Patrimonio, y que ha dado lugar a planes específicos de actuación para lugares complejos como los yacimientos arqueológicos de Atapuerca y Siega Verde. En este último caso, sus planes preventivos consiguieron que no se vieran afectados los valores rupestres del yacimiento en el incendio de 2018, ejemplificó Saiz. También mencionó los planes específicos para edificios con especial colección de obras de arte como la Iglesia de Oncala en Soria, con sus tapices, o la protección del conjunto de esculturas de la Iglesia de San Miguel en Valladolid, citó.

Unos planes específicos que incorporan, también en los programas de formación, tanto a los profesionales y técnicos de los monumentos como a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, Guardia Civil, Bomberos y UME.

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