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Así será la ‘nueva sanidad’ en CyL: generalización de citas y revisiones telefónicas, atención en dobles circuitos y consultas de alta resolución

Los hospitales reservarán más de un 20% de las camas a enfermos de la COVID y los sospechosos de coronavirus tendrán una consulta en un día y un test en 24 horas

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Centros de salud con dobles circuitos, consultorios rurales sólo con cita previa, reserva del 20 por ciento de las camas de los hospitales para el COVID-19, consultas telefónicas generalizadas, test de PCR en 24 horas, cribados a colectivos sensibles, rastreo de contactos en cuanto aparecen síntomas… La revolución del coronavirus ha llegado para quedarse, y en esa ‘nueva normalidad’ implicará un cambio en la asistencia y en la relación con el profesional.

La Agencia Ical adelanta cómo será la organización sanitaria en Castilla y León en los próximos meses, donde nada volverá a ser como antes, y en la que cobra protagonismo la que para muchos siempre ha sido la cenicienta del sistema, la Atención Primaria, a cuyos profesionales se les encomienda detectar los nuevos casos, controlar los contagios y vigilar las residencias de ancianos.

Para este nuevo tiempo, Sacyl mantiene la prioridad de la consulta telefónica y limitar la presencia en los centros sanitarios a las estrictamente necesarias. Sólo se atenderá en centros y consultorios locales con dobles circuitos para evitar que pacientes COVID y no-COVID coincidan, y se potenciarán las consultas de alta resolución en los hospitales, con el fin de que paciente sea sometido a todas las pruebas en una única visita y, así, evitar que tenga que volver. Es más, se plantea que algunas revisiones quirúrgicas también puedan realizarse por teléfono, sin obviar que las primeras deberán ser presenciales.

El sistema normal de funcionamiento en Atención Primaria será el telefónico. Cualquier persona que se sienta enferma deberá llamar al centro de salud, sea rural o urbano, y ese mismo día o, como muy tarde al siguiente, su médico se pondrá en contacto con él. Sólo en situaciones excepcionales podrá prolongarse hasta las 48 horas. Tras esta valoración, será el facultativo quien decida si es necesaria una consulta presencial que se realizará bien en el espacio COVID en caso de tener los síntomas de la enfermedad, bien en el general en ese mismo día o al día siguiente. Si el médico entiende que debe ser visto en un mayor plazo de tiempo, se lo comunicará al paciente, así como si es preciso que lo atienda otro profesional, por ejemplo de enfermería. Cuando el paciente considere que no puede esperar la llamada, podrá solicitar hablar con el centro de salud. Si se solicita atención a domicilio, la llamada será gestionada por el profesional.

Por lo tanto, todos los centros de salud tendrán una consulta de infección respiratoria COVID, preferentemente con dos despachos, y, además, una consulta que gestionarán enfermeras para la atención a las personas que acudan sin cita presencial por motivos urgentes. Si la persona que acuda sin cita presenta una clínica compatible con enfermedad por coronavirus, el personal administrativo le informará dónde tiene que dirigirse. Asimismo, las salas de espera se adecuarán, incluso con mamparas, para mantener la distancia social.

 

Rastreo desde dos días antes de los síntomas

Todo caso sospechoso de coronavirus tendrá, tiene ya, una consulta antes de un día y una PCR en las primeras 24 horas. Si resultase negativa y existe una alta sospecha clínica de enfermedad se repetirá la prueba con una nueva muestra del tracto respiratorio. Los resultados de estos test deberán estar disponibles entre las 48 y las 72 horas desde que se toma su realización. En todo este tiempo, los pacientes deberán estar aislados y se buscará los contactos estrechos que haya podido tener desde dos días antes del inicio de los síntomas y si es asintomático, desde dos días antes del diagnóstico. Estos contactos estrechos deberán guardar una cuarentena de 14 días desde que tuvieron relación con la persona enferma.

En determinados colectivos como trabajadores sanitarios o socio-sanitarios o personas que viven en residencias de mayores u otros centros sociosanitarios, sin casos activos identificados, se podrá plantear la realización de cribados mediante test serológicos para detectar aquellas personas que han pasado la infección. En las residencias, con un solo caso confirmado de COVID se considerará que existe un brote y se tomarán medidas de analítica, aislamiento y cuarentena. La Junta contempla un seguimiento diario de las residencias por parte de médicos del área de salud donde se ubiquen.

 

Medio rural

Este proceso será también el sistema de funcionamiento en el medio rural. Los casos sospechosos de COVID sólo se tratarán en los centros de salud y en algunos consultorios más grandes que puedan garantizar el doble circuito. También, en caso de ser necesario, en el domicilio del enfermo cuando por su situación clínica no sea posible desplazarse. El resto de dolencias se tratarán de forma telefónica y, en caso de ser necesaria la consulta presencial, la atención se producirá en el consultorio local previa cita con el médico que las espaciará para evitar aglomeraciones en la sala de espera.

Todos los profesionales tendrán consulta no presencial a diario en la que pueden estar citados pacientes de todas las localidades que atiendan y tendrán agenda en los consultorios locales cuando consideren necesaria la valoración presencial y siempre que haya descartado sospecha de infección por coronavirus.

 

Medio urbano

El medio urbano irá progresivamente retomando la consulta presencial, previa concertación, pero su recuperación irá por zonas y deberá tener en cuenta si hay casos sospechosos y la situación de las residencias de personas mayores que haya en la zona básica de salud, para poder garantizar el apoyo sanitario si fuera necesario.

Las citas se fijarán con intervalos de tiempo suficientemente distanciados para que puedan mantener las distancias personales de 1,5-2 metros entre pacientes. Si no existiera esta opción, Sacyl no descarta colocar mamparas o biombos, como ha ocurrido con los mostradores de los servicios de admisión. También ha cambiado la cartelería dará instrucciones para los pacientes que acudan al centro con síntomas respiratorios, y sobre medidas de higiene de manos, uso de mascarillas y distancia personal.

La prioridad, en estas primeras semanas, serán los problemas agudos, revisiones de crónicos complejos y personas con necesidad de cuidados paliativos. Se continuará con las patologías crónicas y progresivamente se incluirán las actividades de prevención de la salud. En pediatría se ha primado el calendario vacunal infantil hasta los 15 meses, y se recuperarán revisiones de salud hasta los tres años. Si la situación del centro lo permite, continuarán las vacunaciones de 6, 12 y 14 años.

Por lo que respecta a las matronas, mantendrán la consulta no presencial, y recuperarán la presencial concertada para las citas más necesarias de seguimiento del embarazo, mientras que los fisioterapeutas iniciarán la actividad presencial en consulta de pacientes no-COVID en función de necesidades y la plantearán en pacientes COVID con ingresos prolongados.

 

Nuevos hospitales

De forma paralela, los hospitales ya han comenzado su desescalada, en función de las características de cada centro y de la situación epidemiológica. Mantendrán algunas estructuras actuales como el doble circuito y espacios diferenciados: todos los hospitales reservarán el 20 por ciento de sus camas para enfermos de coronavirus y en la UCI, todos los centros tendrán que tener espacios diferenciados para la Covid, que será del 50 por ciento de puestos en los dos hospitales de Valladolid, León, Burgos y Salamanca y del 30 por ciento en el resto.

En el diseño de la ‘nueva normalidad’ hospitalaria la premisa es que todas las medidas que se adopten puedan revertirse rápidamente. Todos los centros tendrán, además, capacidad de cribado, es decir, de hacer análisis a los pacientes de urgencias, a quienes precisen ingreso hospitalario y a enfermos sensibles como oncológicos o personas que precisan diálisis. Los pacientes tendrán que entrar en el hospital con mascarilla quirúrgica y lavarse las manos con solución hidroalcohólica y toallas de papel desechables. Además, el aforo en los ascensores estará limitado y la cafetería general y de personal implantará medidas de separación.

La actividad quirúrgica se focalizará en pacientes con prioridad 1 y todas aquellas intervenciones quirúrgicas no demorables. Para ello hay quirófanos y zonas de reanimación y de circulación específicas libres de Covid. Además, a todos los pacientes se les realizará un PCR en el preoperatorio inmediato así como una encuesta epidemiológica al ingreso.

Las revisiones de la cirugía se realizarán presenciales o telefónicas según criterio del cirujano. Las primeras, que seguramente serán presenciales, deberán mantener los criterios de realizarse en zonas limpias y con restricción de acompañantes.

 

Consultas externas

En consultas externas, de nuevo, primará la consulta telefónica. La presencial irá progresivamente implantándose según criterios clínicos y, al igual que en los centros de salud, siempre asegurando las medidas higiénicas, medidas de separación y distanciamiento de contactos en salas de espera. Además, Sacyl ha pedido a los médicos especialistas que comiencen a citarse las pruebas diagnósticas de hemodinámica, radiología intervencionista y aquellas otras que consideren prioritarias.

La reorganización de la actividad hospitalaria también implica la creación de comités clínicos compuestos por diversos profesionales (neumólogos, anestesistas, intensivistas, microbiólogos, preventivistas, enfermeras, internistas, directivos, médicos de urgencias), y para el resto de la actividad asistencial, equipos de repliegue, encargados de reorganizar la actividad.

En las zonas de hospitalización, se han diseñado dos circuitos para la circulación y evacuación de enfermos en las dos zonas; las visitas se han restringido, salvo en el caso de pacientes mayores y con necesidades que pueden contar con un acompañante, a ser posible que conviva con él; y como alternativa a la hospitalización convencional se potenciará la hospitalización a domicilio y los dispositivos ambulatorios, como el hospital de día y unidades de convalecencia.

 

Consultas de alta resolución

Para las consultas externas, se potenciarán las de alta resolución para evitar visitas al hospital, y se intentará en un solo día pueden hacerse todas las modalidades: ecografías, TAC, resonancia magnética, radiografías, estudios intervencionistas y radiología convencional para evitar los desplazamiento de los pacientes.

Los hospitales tienen que tener señalizado el circuito para pacientes lo más directo a los bloques de consultas externas, y se han marcado de forma llamativa los asientos que no van a poder ser ocupados para mantener la distancia de seguridad, nuevas agendas con horarios que eviten el hacinamiento y aglomeraciones en las salas de espera, por ejemplo agendas mixtas presenciales/telefónicas y consultas de tarde. También, se intentarán minimizar las visitas y mantener formatos telemáticos para mejorar los tiempos de respuesta y reducir las listas de espera.

En caso de que la cita presencial se considere imprescindible, se limitará al mínimo el tiempo de estancia en el centro hospitalario además de proporcionar mascarillas a aquellos usuarios que acudan sin ellas. Los pacientes deberán acudir solos, o si es necesario por un único familiar y preferiblemente con el que conviva.

Antes de la realización de pruebas complementarias que supongan un contacto físico del paciente con el equipo (audiometría, lámpara de hendidura, etc.) se supervisará por parte del personal sanitario la adecuada higiene de manos de los pacientes, después se realizar una limpieza adecuada de las zonas de contacto con el paciente.

Progresivamente, se irán realizando extracciones analíticas, tanto en el hospital como en los centros de salud. De nuevo, las primeras serán las imprescindibles (pacientes descompensados y preferentes no demorables).

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