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La Junta pedirá que Burgos, León, Palencia, Valladolid y Zamora pasen a la fase 3 con limitaciones

El Ejecutivo no permitirá viajar entre provincias, pedirá restringir el ocio nocturno y mantendrá a Salamanca, Ávila, Segovia y Soria en fase 2

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César Sánchez / ICAL. Viandantes por Ponferrada durante el segundo día de la fase dos de la desescalada

 

 

La Junta de Castilla y León modifica su propuesta inicial y solo pedirá que Burgos, León, Palencia, Valladolid y Zamora, por ser las provincias más alejadas y con menos relaciones con Madrid, pasen a la fase 3 de la ‘desescalada’ el próximo lunes, 15 de junio, aunque sin posibilidad de que haya movilidad entre ellas. De esta forma, Ávila, Salamanca, Segovia y Soria se mantendrán en la etapa 2 por un criterio de prudencia ante los brotes y el aumento de casos de coronavirus en la comunidad vecina y el País Vasco.

En la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, explicó la petición que formulará en la reunión bilateral de esta tarde, prevista para las 19 horas, al Ministerio de Sanidad. Este martes, ella misma, había planteado la posibilidad de que toda la Comunidad, que había iniciando el lunes la fase 2, avanzara transcurridos siete días y no 14 a la siguiente etapa, tras ser animados a hacerlo -dijo- por el propio departamento de Salvador Illa.

En ese sentido, Casado, que intervino junto al vicepresidente y portavoz, Francisco Igea, indicó que en los últimos días se han producido cambios, no tanto en la evolución epidemiológica del COVID-19 en las provincias, que remarcó están “estabilizadas” y tienen “buenos” datos, sino en otros territorios, como Madrid y el País Vasco. Por ello, justificó que la Junta cambie su propuesta y opte por seguir siendo “prudentes” y “cautos”.

Por ello, la Junta pedirá que avancen a la fase 3 cinco provincias, que se podrán beneficiar de las menores restricciones previstas, si bien se mantendrá la movilidad solo dentro de la provincia y no con otros, aunque pertenezcan a la Comunidad. Además, el Ejecutivo planteará que se restrinjan las actividades del ocio nocturno, como son la apertura de bares y discotecas, así como el consumo en las barras. No obstante, Verónica Casado precisó que las diferencias entre las fases 2 y 3 se centran básicamente en los aforos permitidos.

La consejera hizo hincapié en que la evolución es “buena” y argumentó que la Comunidad ha pasado de ser la primera en incidencia acumulada al puesto noveno. No obstante, admitió que algunas provincias, como son las más cercanas a Madrid, presentan un mayor impacto del virus, porque también tuvieron una mayor difusión de la infección. Además, destacó el desarrollo de la red de vigilancia epidemiológica para rastrear los nuevos casos que se produzcan.

“Vale la pena ser prudente y quizás esperar una semana más, estar tranquilos, para progresar de manera importante ya”, reflexionó Verónica Casado. “No hay que bajar la guardia. El virus está entre nosotros y hay que evitar los contagios y la propagación”, añadió, porque recordó es la única manera de no tener un nuevo brote. “Por favor, cuídense mucho”, reiteró.

La consejera y el vicepresidente destacaron la importancia de la implicación de los alcaldes en este proceso para mantener la seguridad sanitaria y Francisco Igea valoró que los regidores, excepto el de Soria con el que no pudo hablar, hayan entendido que sus ciudades no pueden avanzar a la fase 3. También, Casado trasladó a los ciudadanos de las zonas que no progresan que “las cosas van bien” y que estén “tranquilos”, porque como añadió el vicepresidente en el “peor de los casos” irán al ritmo previsto. “Esto no es un castigo”, sentenció la titular de Sanidad, quien apeló a la paciencia para esperar una semana más.

 

Madrid y el País Vasco

La decisión de la Junta se conoce después de que la Comunidad de Madrid no haya pedido el pase a la fase 3, si bien la consejera de Sanidad indicó que la Junta habría mantenido su posición inicial si no hubiera habido cambios epidemiológicos, no hubiera habido brotes en otras comunidades y hubiera una mayor tendencia al descenso de casos, principalmente en tres de las cuatro provincias que no avanzarán.

Así, destacó principalmente el caso de Segovia que remarcó es la que presenta mejores datos, puesto que el resto admitió que están más “justas” para acelerar la desescalada. “Cuando lo planteamos una semana antes nos da un poco de vértigo”, dijo la titular de Sanidad, quien añadió que vistos los brotes de Totatan, Reus o el País Vasco y que ha habido “muchas salidas” y “mucha movilidad” en algunos lugares, les ha hecho ser “cautos y prudentes” y cumplir los 14 días en la fase 2.

También Verónica Casado reconoció que a ella le “tranquiliza” que Madrid siga en fase 2, “por ellos” y por la movilidad, a pesar de que no está autorizada entre comunidades. “Esperemos no haya nadie que vaya a visitar a nadie desde otras provincias y comunidades donde todavía hay casos”, afirmó, tras recordar que la capital de España fue el “epicentro” del virus, desde el que se propagó a los territorios más cercanos.

Sobre el País Vasco, comunidad próxima a Burgos, la consejera de Sanidad destacó que van a hacer un seguimiento “muy cercano” en Miranda de Ebro y en el Condado de Treviño, especialmente, al tiempo que recordó los “buenos” datos de la provincia burgalesa. Además, recordó que las autoridades vascas han renunciado a solicitar la movilidad entre autonomías del norte, debido a los casos que han tenido en hospitales.

 

Velocidad

El vicepresidente Francisco Igea rechazó que Castilla y León vaya más despacio que otros territorios, porque argumentó la Comunidad avanza más rápido en la disminución de la incidencia acumulada. “Esa es la velocidad que más importa”, dijo y precisó que además cinco de las nueve provincias pasan a la fase 3 gracias a la estrategia de la Junta.

Además, apuntó que en otros lugares se preguntarán si ir más deprisa era lo adecuado tras producirse algunos brotes y recalcó que se han producido en los espacios donde hay más riesgo, como son los centros sanitarios. “Epidemiológicamente es más fácil contagiarse donde hay enfermos y donde el virus circula”, dijo al tiempo que celebró que por fin algunos hayan conseguido entender que la cita previa no era un “capricho”.

Finalmente, la consejera evitó pronunciarse sobre si el 21 de junio finalizará el confinamiento y Castilla y León iniciará la nueva normalidad, cuando decaiga el estado de alarma y se apliquen las restricciones del nuevo Real Decreto Ley del Gobierno. “Veremos”, dijo Verónica Casado, quien recordó que en caso de detectarse un brote se aplicaría una reescalada por zonas básicas de salud y no por provincias, que ahora es la unidad de referencia para avanzar en la ‘desecalada’.

 

 

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