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Puente critica el plan de la Junta por su “marchamo ideológico” y anuncia que esperará hasta el 14 de agosto para decidir sobre la celebración las fiestas de San Lorenzo

El alcalde de Valladolid asegura que la capital no se siente representada en el órgano de gobierno de la FRMP y lamenta la falta de comunicación con Fernández Mañueco durante la pandemia

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Leticia Pérez / ICAL . El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, analiza la normativa de la Junta de Castilla y León para el final del estado de alarma

 

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, criticó hoy el decreto de medidas de prevención y control frente al COVID-19 tras el final del estado de alarma, aprobado por la Junta de Castilla y León, por su “claro marchamo ideológico” y sin criterios sanitarios que permite, por ejemplo, ir a la Plaza de Toros de la capital a ver a Morante de la Puebla pero impide acudir a ese lugar para un concierto de Alejandro Sanz o Celtas Cortos. En cuanto a la recomendación del Ejecutivo autonómico de suspender las fiestas locales y patronales hasta finales de año, Puente anunció que el equipo de Gobierno municipal esperará hasta el 14 de agosto para decidir sobre la celebración de la Feria y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo, que deberían empezar el 4 de septiembre. No en vano, apostó por esperar a conocer la situación epidemiológica y las circunstancias existentes como los contagios en esas fechas antes de tomar una decisión.

En una rueda de prensa para analizar la nueva situación derivada del final del estado de alarma y la normativa de la Junta de Castilla y León, Puente calificó de “equívoca” y “extemporánea” el plan de la Junta que recomienda la suspensión de todas la fiestas de los municipios de la Comunidad a lo largo de este año al desconocer cómo estará la evolución de la pandemia . Además, consideró que el Ayuntamiento encargará un informe a los Servicios Jurídicos municipales para que determine si el decreto de la administración autonómica es sola una recomendación o tiene “fuerza vinculante”. Si fuera así, el alcalde subrayó que el Consistorio esperará hasta mediados de agosto a decidir el “formato” de las fiestas de Valladolid.

En este sentido, Óscar Puente no descartó ninguna opción como la suspensión de las fiestas, que sería una decisión que se adoptaría si hubiera el momento actual de la pandemia, la celebración de alguna actividad como los conciertos y los fuegos artificiales, unas fiestas similares a las de otros años pero con algunas medidas de seguridad e incluso la posibilidad de que sean unos festejos con total normalidad.

“Prohibir cuesta dinero”

Preguntado por qué el texto de la Junta solo habla de recomendación, el alcalde apuntó que es una cuestión que corresponde contestar al Ejecutivo autonómico aunque consideró que “prohibir cuesta dinero” al existir una responsabilidad patrimonial. “Si se prohíben las fiestas y nos vemos obligados a suspender los diez conciertos de cierta cuantía ya contratados, el Ayuntamiento reclamará para recibir una indemnización económica”, sentenció.

Además, el alcalde de Valladolid cargó, según declaraciones recogidas por la Agencia Ical, contra la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP) al apuntar que la capital no se siente representada en el órgano de gobierno de esa institución, después de consensuar una medida con la Junta sin haber consultado con dos de las principales ciudades de la Comunidad como Valladolid y León. “No voy hablar con la FRMP para que medie en este escenario, después de tomar una decisión. Valladolid se defenderá sola o junto a los municipios que tengan un criterio parecido”, significó.

También lamentó la falta de diálogo con la Junta, tras haber mantenido solo dos comunicaciones con el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, en marzo, antes de la declaración del estado de alarma, y otra el 20 de mayo. “Llevamos más de un mes sin ser escuchados”, manifestó. Precisó que el viernes y hoy lunes había tenido conversaciones telefónicas con el alcalde de León, José Antonio Diez, quien le trasladó su preocupación por la imposiblidad de celebrar las fiestas de San Froilán el próximo mes de octubre.

Óscar Puente quiso dejar claro que su equipo de Gobierno adoptará las medidas con la premisa de preservar la salud de los ciudadanos. “El Ayuntamiento no tiene ninguna intención de celebrar las fiestas porque sí, tal y como demostrado en la decisión de suspender la Noche de San Juan en la Playa de las Moreras, que es un acontecimiento que habitualmente se vive con mucha intensidad en la ciudad”, expresó.

 

Aspectos “inaceptables”

El alcalde de Valladolid analizó algunos de los aspectos del decreto de la Junta que calificó de “inaceptables”, “discutibles” y “difícilmente justificables” como la suspensión de las fiestas en la Comunidad al considerar que no existen motivos de celebración. A su juicio, la vida hay que celebrarla “siempre” por que España ha hecho de “celebrar la vida una forma de vida”. Tampoco entendió la justificación para anular los festejos es por solidaridad con otros municipios que no han podido celebrar sus fiestas durante el estado de alarma o en fechas cercanas a la “nueva normalidad”.

Por último, criticó que el texto de la administración autonómica recoja la posibilidad de cambiarlo cada semana cuando sea “preciso” pero zanja la revisión de la existencia de fiestas patronales y populares. No en vano, Puente recordó que las fiestas de Valladolid son un motor económico que generan un impacto de más de seis millones de euros. Precisó que el sector hostelero ya le ha comunicado que la celebración de las fiestas en la ciudad permitiría “salvar” el año marcado por la crisis sanitaria y económica del COVID-19.

También lamentó la incongruencia de un documento que permite espectáculos como los conciertos y las obras de teatro, las ferias y los congresos y la instalación de las atracciones de feria y carruseles pero prohíbe las verbenas. “¿Qué pueblo va a programar un concierto si no hay fiestas?”, preguntó para, a continuación, asegurar que el plan de la Junta está basado más en criterios ideológicos que en razones sanitarias o médicas. “No hay una prohibición a utilizar un espacio que albergue a personas sino a la actividad que se va a desarrollar allí por que la mascarilla se puede utilizar para ver un festejo taurino o un concierto”, expuso al poner el ejemplo de una plaza de toros.

Por último, recordó que el decreto de la Junta parece un “corta y pega” con la normativa de Galicia en materia de piscinas y de Andalucía en la celebración de las corridas de toro. En todo caso, señaló que Galicia permitirá las verbenas a partir del 1 de julio y Cantabria, desde el 8 de julio.

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