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Dos mujeres rumbo a un sueño

La zamorana Ana Vázquez y la segoviana Ana de Vera, becadas por la Fundación SGAE para desarrollar sus primeros guiones de largometraje bajo la tutela de Montxo Armendáriz

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Juan Lázaro / ICAL Almudena Vázquez y Ana de Vera, seleccionadas por la Fundación SGAE para participar en el VIII Laboratorio de Escritura de Guion de Cine

 

Caminos bien diferentes han llevado a Almudena Vázquez (Zamora, 1987) y Ana de Vera (Segovia, 1993) a Madrid, donde en unos días las dos comenzarán a desarrollar sus primeros guiones de largometraje, tras ser seleccionadas por la Fundación SGAE para participar en el VIII Laboratorio de Escritura de Guion de Cine. Sus proyectos, ‘Parking de bicicletas’ y ‘El alborotador’, respectivamente, han sido elegidos entre 174 candidatos de toda España junto a otros cuatro finalistas, entre los cuales está la reciente ganadora del Goya a mejor director novel, Belén Funes.

Con apenas 26 años, Ana de Vera estudió dramaturgia en la RESAD, donde se licenció en 2017, y desde entonces ha publicado cuatro obras de teatro, además de ser seleccionada para el V Laboratorio Rivas Chérif del Centro Dramático Nacional. Recientemente ha escrito ‘5 lobitos’, proyecto dramatúrgico premiado con la Residència Artística de Creaciò de La Carme Teatre, en Valencia.

Una fotografía en el salón de un amigo fue el detonante de ‘El alborotador’, el proyecto que ahora podrá desarrollar durante los próximos seis meses bajo la tutela de Montxo Armendáriz. En la imagen se ve el autorretrato de un hombre calvo, más bien grueso, sentado frente a un espejo. “Mi amigo me preguntó: ¿Sabes quién es? Y le dije que no. Resultó ser el Che Guevara, que se había rapado la cabeza y estaba disfrazado, vestido de incógnito para aparentar más años. La foto se la hizo en 1966 nada más llegar a Bolivia tras haber estado diez días en Madrid, donde se hizo pasar por un comerciante de Montevideo de nombre de Ramón Benítez”.

Hay constancia de aquel viaje por los registros del Aeropuerto de Barajas, y poco más se sabe de los diez días que pasó en Madrid pocos meses antes de morir, más allá de que “pudo llegar para ver a ver a Juan Domingo Perón, el expresidente de Argentina, que llevaba once años exiliado en Madrid”. En su guion, Ana de Vera quiere explorar lo que pudo vivir el Che (o más bien Ramón, el pseudónimo por él elegido) convertido en otra persona por unos días, disfrutando de “la oportunidad de ser otra persona antes de regresar a Latinoamérica y proseguir con la revolución”.

A falta de definir el tono del relato, De Vera confiesa que lo que tiene en mente para este proyecto guarda relación con el Pepe Carvalho de Manuel Vázquez Montalbán, un personaje que se ve envuelto en historias “detectivescas”, al que le pasan “bastantes cosas, algunas más divertidas y otras no tanto”. “Desde luego sé que no va a ser un drama, pero tampoco sé si puedo llamarlo comedia”, confiesa en declaraciones a Ical. Su protagonista, explica, llega a Madrid con el “objetivo principal de no llamar la atención, aunque le pasa una serie de cosas que hacen que no deje de hacerlo y acaba metido en un par de líos”, adelanta.

 

Mundo millennial

Por su parte, Almudena Vázquez se licenció en Periodismo y un máster de guion de cine y televisión le abrió las puertas a la profesión, ya que comenzó a trabajar cada vez con mayor asiduidad en series como ‘Mercado Central’ (TVE), ‘Centro médico’ (TVE), ‘Tierra de lobos’ (Telecinco) o ‘Derecho a soñar’ (TVE), entre otros. Además, el pasado año disfrutó de una beca de la propia Fundación SGAE que le permitió complementar su formación en la New York Film Academy, “una oportunidad tremenda” para conocer de primera mano cómo trabajan allí, en una escuela de muchísimo prestigio”.

En su caso, el VII Laboratorio de Escritura de Guion le brindará la oportunidad de dar forma a ‘Parking de bicicletas’, un proyecto al que llevaba un tiempo “dándole vueltas”, que nace de su necesidad de “mostrar la situación que vive actualmente la generación millennial”, a la que ella pertenece.

“A menudo leo que los millennial son unos vagos o cosas así, y me parece muy injusto. Creo que somos una generación muy maltratada que tiene serias dificultades ante el mercado laboral. Hay mucha gente muy formada, muy preparada, a quien se convenció de la validez de la cultura del esfuerzo y de que quien se esfuerza lo consigue, algo que yo creo que no es real, porque la gente sale de la universidad y te das cuenta de que la situación laboral es muy dura”, reflexiona.

Su protagonista es Alejandra, una joven que vive en Madrid y que para poder seguir subsistiendo se ve obligada a trabajar como ‘rider’ entregando comida a domicilio, pese a que su torpeza hace que se juegue la vida con cada pedido. La precariedad es pues uno de los factores que sobrevolarán su guion, que mostrará también cómo esa generación se ha visto empujada a la economía colaborativa como vía de subsistencia, mientras que el propio título también alude a que, por lo general, tienen imposible aspirar a comprarse un coche.

En cuanto al tono del film, la guionista reconoce que desde que era adolescente uno de los autores que más le han influido es Rafael Azcona, el inolvidable guionista de Berlanga entre otros. “Hay tantos sinsentidos en la sociedad actual, tantas contradicciones, que a menudo pienso que si todavía viviera hablaría de tantas cosas… La crítica social desde la comedia ácida me interesa mucho, y otro referente que tengo en mente es ‘Frances Ha’, coescrita por Greta Gerwig y Noah Baumbach, que narraba la historia de una chica perdida en Nueva York que no encuentra su futuro”, explica.

 

Una experiencia enriquecedora

Las dos, Ana de Vera y Almudena Vázquez, aguardan con expectación el inicio del Laboratorio, que comenzará la próxima semana. La primera espera “aprender un montón” de la experiencia, ya que terminó sus estudios “hace bastante poco” y todavía no ha tenido la oportunidad de enfrentarse al mundo de la creación junto a otras personas. “Sí he escrito cosas en mi casa yo sola, pero esto es diferente y además me permitirá ir acostumbrándome al lenguaje audiovisual, a narrar más con la imagen y menos con la palabra, que es lo que solemos hacer en el teatro”.

Por su parte, Vázquez confía en que el paso por el taller creativo será “muy enriquecedor”, porque además de contar con Arméndáriz como tutor (a quien confiesa que “admira mucho”), “el contacto con los compañeros hará que sea aún más interesante”. En su opinión, una de las cosas que menos le gusta del oficio es “la soledad”, ya que “muchas veces escribes en solitario y estás tú solo frente al ordenador”. “La idea de ir avanzando en un proyecto junto a unos compañeros, poder tener su ‘feedback’ e ir a la par desarrollando cada guion es una forma de trabajar que sin duda hará crecer el proyecto y será muy interesante”, remata.

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